Conoce a la Fundación Chofo Navas: Legado, Misión y Valores
Fundación Chofo Navas
Rodolfo Navas Solares, o como todos lo conocían con cariño, “Chofo”, nació el 28 de enero de 1989 en la Ciudad de Guatemala. Fue el menor de tres hermanos y creció en el seno de una familia trabajadora y emprendedora, profundamente vinculada al deporte.
Desde muy pequeño se caracterizó por su alegría, su espíritu colaborador y su manera optimista de ver la vida. Su energía encontraba siempre un camino en el deporte, convirtiéndose en una de sus mayores pasiones. Aunque practicó distintas disciplinas como fútbol y carreras, fue en el karate donde dejó una huella especial, obteniendo su cinta negra a los 15 años de edad gracias a su disciplina, entrega y perseverancia.
En el año 2022, Chofo conoció a Sebastián Dávila, un joven que llamó profundamente su atención por su esfuerzo, disciplina y gran carisma. Aunque de manera reservada ya había apoyado anteriormente a otros niños deportistas, decidió involucrarse de forma más cercana para impulsar el desarrollo de Sebastián y acompañarlo en su camino dentro de distintas competencias nacionales e internacionales.
Gracias a ese apoyo y a su dedicación, Sebastián logró clasificar al Mundial de Karate en Irlanda, donde obtuvo medallas de bronce y posicionó a Guatemala entre los primeros lugares de su categoría. Aunque Chofo ya no pudo celebrar esos logros junto a él, su generosidad, sus acciones y el impacto que dejó en quienes lo rodeaban se convirtieron en inspiración para toda su familia.
Fue así como nació la Fundación Chofo Navas Solares, un propósito creado para continuar el legado de apoyo, amor y compromiso que siempre distinguió a Chofo, brindando oportunidades a niños y jóvenes a través del deporte.
Para Chofo, cuidar de su familia, valorar a sus amistades y ayudar al prójimo eran parte esencial de su vida.
Estuvo casado con el amor de su vida y tuvo dos hijas, quienes hoy representan una parte invaluable de su legado. Junto al resto de su familia, continúan honrando su memoria con amor, manteniendo vivo ese espíritu único, noble y humano que siempre lo caracterizó.
